Han sido muchos los perros que tienen un lugar en la historia, algunos como personajes de ficción y otros reales.
En nuestro barrio de Liniers, no sabemos a ciencia cierta si será o no famoso, poco nos importa.
Nosotros tenemos a “PISCULICHI”, o más simplemente, “PISCU” para todos los chicos que van al colegio a la mañana o a la tarde, y que se acercan a tocarlo o simplemente le gritan su nombre.

Cuando le tomamos estas fotos, días atrás, el tipo tenía ganas de hacer sociales (se habrá dado cuenta que trabajamos para este blog?). Decimos esto, porque una vez cuando ostentaba el título de jefe de banda de otros cinco subalternos peludos y con cola, todos sucios, fue ciertamente el que los lideró para corrernos cuando paseábamos con nuestro mastín.
Piscu!, le gritamos; dejate de joder que el lomo no te da!...
Tipo que pareciera que entendió y “ordenó” la retirada, todos en fila atrás de él, perdiéndose al doblar la esquina siguiente de alguna calle del barrio.





0 comentarios